Descripción
Retorno de aire filtrado y protegido: desatornilla la rejilla, sustituye el filtro y vuelve a fijar. Mantenimiento sencillo con un destornillador.
En las instalaciones de climatización por conductos, el aire de retorno arrastra consigo todo lo que flota en la habitación: polvo, pelusas, pelo de mascotas, fibras textiles. Si ese aire llega sin filtrar al equipo, las partículas se acumulan en el intercambiador de calor, en el ventilador y en los filtros principales de la máquina, reduciendo su eficiencia y acortando los intervalos de mantenimiento. Colocar un filtro en cada rejilla de retorno es la forma más directa de proteger la instalación y de mejorar la calidad del aire recirculado en cada estancia.
Esta rejilla integra un sistema portafiltro de acero galvanizado fijación mediante tornillos, que permite extraer la rejilla y sustituir el filtro plano G2. Requiere desmontar la rejilla de la pared. El filtro de eficiencia G2 retiene las partículas más gruesas — polvo visible, pelusas, cabellos — actuando como primera barrera antes de que el aire llegue al conducto. Al ser un filtro plano de solo 23 mm de espesor, cabe dentro del portafiltro sin añadir profundidad excesiva al conjunto.
Las lamas verticales fijas inclinadas a 45° ocultan el interior del portafiltro y del conducto, manteniendo un aspecto limpio y uniforme desde el frente. El acabado en blanco RAL 9010 es coherente con el resto de la gama de rejillas. La fijación se realiza con tornillos frontales. Las lamas verticales permiten instalar la rejilla en posición vertical (formato retrato), manteniendo la estética y la línea decorativa de la estancia.
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Montaje con tornillos: el portafiltro de acero galvanizado se fija al conducto o a la pared, y la rejilla se atornilla por la parte frontal mediante dos tornillos. sujetando el portafiltro
- Filtro plano G2 incluido: eficiencia G2, espesor 23 mm, retiene partículas gruesas para proteger el equipo y mejorar la calidad del aire de retorno
- Cambio de filtro con destornillador: se retiran los dos tornillos frontales de la rejilla, se accede al filtro G2, se sustituye y se vuelve a atornillar — operación de pocos minutos
- Lamas verticales fijas a 45°: ocultan el interior del portafiltro y del conducto, manteniendo un acabado visual limpio
- Acabado blanco RAL 9010: lacado sobre aluminio anodizado, coherente con el resto de la gama de rejillas
- Conjunto completo: rejilla + portafiltro + filtro G2 suministrados como kit, listo para instalar
- Acero galvanizado en el portafiltro: estructura robusta y anticorrosiva que soporta múltiples ciclos de apertura y cierre
- Fijación con tornillos frontales: montaje seguro y directo sobre la pared o el contramarco















